Sucesión empresarial

Como propietario o propietaria de una empresa, es de suma importancia ocuparse con justa antelación y de manera responsable sobre los responsables de la sucesión de un negocio como director gerente y propietario en caso de retiro relacionado con la edad («sucesión empresarial planificada») o de muerte o deterioro grave de salud («sucesión empresarial no planificada»).

En el área de la sucesión empresarial, trabajamos para compañías dirigidas por el propietario. Junto con nuestros clientes, estructuramos los pasos individuales y las medidas de configuración necesarias para la sucesión planificada en la empresa, desde un punto de vista tanto real como temporal. Todos estos aspectos son necesarios para el éxito de la transferencia de la empresa a sus sucesores (dependientes, empleados o terceros). Sobre la base de esta «hoja de ruta» diseñamos los contratos y documentos necesarios para la sucesión planificada. Esto incluye, entre otras cosas, la preparación de los estatutos adecuados, testamentos (empresariales), acuerdos de arrendamiento parcial obligatorios y similares.

Junto con nuestros clientes, también nos encargamos de sucesiones empresariales no planificadas. Para ello, trabajamos junto al cliente para estructurar las medidas individuales necesarias que permitan a la empresa continuar en caso de sucesión imprevista y las ponemos en práctica. Esto incluye, entre otras, la redacción de un «plan de emergencia», el diseño de la forma jurídica apropiada de la empresa, la preparación de estatutos adecuados, incluida su «vinculación» con un acuerdo de voluntad o sucesión, la garantía de participación de las personas adecuadas a nivel directivo y de la compañía, la creación de poderes preventivos, etc.

Damos especial importancia a los diseños y las soluciones individuales que se adaptan a nuestros clientes. La sucesión en la empresa no es un proceso estándar, sino que se hace a medida.


Temas especiales:

  • Diseño empresarial.

  • Planificación de la sucesión de activos para sucesiones "planificadas" y "no planificadas".

  • Testamentos y contratos de herencia.

  • Acuerdos de exención parcial obligatorios.

  • Contratos matrimoniales, incluidos los acuerdos reguladores de divorcio, para la protección de los activos empresariales.

  • Acuerdos de transferencia.

  • Poderes preventivos.